jueves, 13 de noviembre de 2008

Si trabajar es salud, que viva la tuberculosis.

Es despreciable la actitud de los diputados por su trabajo, estas personas de las múltiples formaciones políticas que forman el congreso de los diputados, no son mas que unos vagos que no se presentan ni siquiera a discutir sobre los problemas de la nación, que es nada mas y nada menos que su único trabajo.

Ayer se mantuvo en el congreso el debate presupuestario al que debieron acudir solo unos 70 diputados, esta actitud lastimosa y ruin de solo acudir a “trabajar” cuando es un tema que interesa fuertemente a la prensa, demuestra la ineptitud y la falta de conciencia de representación nacional que ejercen estas personas en el parlamento español.
El ultimo acto de presencia que tuvieron sus señorías en sus puestos de trabajo fue anteayer cuando mantuvieron un minuto de silencio por las victimas militares de Afganistán, y tras posar en las televisiones y hacer su típico paripé mediático se largaron rápidamente ha hacer cada uno sus obligaciones entre las que no debe de figurar la de representarnos.

Cabe destacar que no todos los diputados son de este modo, pero por desgracia, los verdaderamente importantes si, resulta que los diputados que defienden sus obligaciones con el sistema son justamente los diputados de partidos antisistema, en los partidos mayoritarios pocos son los diputados concienciados con los escaños que representan y para mas desgracia están únicamente sometidos a los designios de la prensa.
Pero parece que aun hay cierta esperanza, ayer el presidente del congreso, José Bono, dijo en lo que en mi opinión son unas sabias palabras, “La opinión de los presentes es mucho más importante que la de los ausentes”, la respuesta de los pocos diputados ante ello, fue una fuerte ovación para una de las personas que por lo menos se toma con fantástica seriedad su función como representante de la nación.

Viendo estas situaciones que se producen en nuestras cámaras legislativas y la actitud de las personas que deberían de representarnos, hace que poco a poco se vaya perdiendo esa confianza que se deposito en la democracia.

jueves, 30 de octubre de 2008

En que Momento Perdimos el Respeto…



La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza, el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum.

Estas fueron las palabras que su majestad, el Rey Juan Carlos I de España, trasmitió a la nación, el 23 de febrero de 1981. Si su majestad tuvo la decencia de procesar ese respeto hacia el pueblo español para que se constituyese como una nación libre y democrática, ¿Por qué en la actualidad no podemos devolverle el respeto que merecidamente se ganó ese 23F de tentativa de golpe de estado?

La realidad de España es que esta llena de idiotas y analfabetos que se dedican a quemar fotos de la mas alta institución estatal sin recordar que fue esta la que les dio esa libertad de expresión de la que tan mal uso dan. Las 16 personas (si es que se las puede dar ese calificativo) que quemaron la foto de sus majestades los reyes de España han salido absueltos tras la retirada de los cargos de un inútil fiscal.

Ese inútil picapleitos que le debieron de dar el titulo de derecho en una tómbola, no ha debido de leer en su miserable vida el articulo 491, párrafo 2 del código penal que me voy a limitar a plasmar tal y como viene en el código:
“Se impondrá la pena de multa de seis a veinticuatro meses al que utilizare la imagen del Rey o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes, o de la Reina consorte o del consorte de la Reina, o del Regente o de algún miembro de la Regencia, o del Príncipe heredero, de cualquier forma que pueda dañar el prestigio de la corona.”

Teniendo como base este articulo y sabiendo que encima los 16 inútiles de los acusados se jactaban y pavoneaban de haber quemado la imagen del Rey, el juicio era un simple y mero tramite para imponer la máxima interpretación de la pena sobre esas idiotizadas personas y trasmitir un sentimiento de respeto hacia sus majestades y hacia el propio estado español. Pero en vez de actuar conforme al estado de derecho, el fiscal se limito a acusarles de delito de escándalo público y que para colmo de la ineptitud, luego no supo demostrar y como un perro con el rabo entre las piernas, retiro los cargos contra los 16 imputados.

Esta visto que en España rara vez se defienden las normas por las que un día pensamos que podríamos regirnos, la realidad de este país es que se esta acercando peligrosamente a constituirse como un estado anárquico que ni siquiera se atreve a ejercer las normas que establecen un mínimo de convivencia común.

En otros países, ese desacato ya sea a un presidente de una republica o a un monarca, no quedaría impune y se demostraría que quien comete un delito a de responder por ello y afrontar sus consecuencias, sin ir mas lejos, en Marruecos con una monarquía casi absolutista formalizada en el trono del Rey Mohamed VI, sucedió algo parecido con un estudiante que no es que siquiera injuriara al rey, sino que se limito a no mencionarle, pues bien este estudiante a sido condenado a cerca de 10 años de cárcel (no estoy seguro del todo sobre la pena exacta que le cayo, pero el chico ingreso en una penitenciaria marroquí que precisamente no se puede comparar con el Hotel Palace).
Hay que tener presente que el estado marroquí dista mucho del estado español, pero si algo hay que aprender de esta anécdota es que se a de imponer en la conciencia de la sociedad un profundo respeto tanto al estado, como a las instituciones que le organizan y le componen.

España debería aprender de otros países para hacerse prevalecer, pero ya no solo en el ámbito internacional sino lo que es más importante, en el ámbito nacional, porque si ni los propios españoles respetamos España, ¿Por qué entonces debería hacerlo un extranjero?

lunes, 27 de octubre de 2008

Fuera del G.20

Una vez mas las grandes potencias mundiales se reúnen para apaliar una crisis económica y no se cuenta para nada con España, las otras veces que ocurrieron estos eventos en la historia, la relevancia de la nación española en el ámbito económico era claramente discutible, pero en la actualidad, España destaca como la octava potencia económica superando en muchos frentes de la economía a naciones como Italia o Canadá.

La próxima reunión de la grandes potencias no contara con España y no porque nuestro país no se lo merezca o no tenga el prestigio suficiente como para no acudir a un evento de tal envergadura, sino que no contara por la desastrosa imagen internacional que da nuestro presidente fuera de nuestras fronteras.
El señor Rodriguez Zapatero se desplaza por todo el globo presumiendo de una economía que según el propio ministro de economía español, Pedro Solves, admite que de seguir en esta situación en los próximos trimestres alcanzaremos la recesión económica, pero en su afán por destruir las relaciones internacionales, se atreve a menosprecia a otros países de la talla de Francia (en cuanto a su farol sobre que en un par de años superaremos a Francia económicamente) y se permite opinar de manera increpatoria sobre uno de los posibles candidatos a la casa blanca, como si ya de por si las relaciones con estados unidos no estuvieran lo suficientemente deterioradas (por el bien de todos los españoles esperemos que salga Obama, sino nos esperaran otros 4 años de aislamiento internacional).

Aun así dentro de nuestras fronteras el PSOE intenta dar a los ciudadanos lo que en términos populares seria “gato por liebre”, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, alias Pepe Blanco, se atreve como ya a echo en otras ocasiones difamatorias a decir que el problema de el aislamiento internacional de España es culpa del PP y que deberían estos ayudar a la causa y apoyar al presidente Zapatero a que al final formase parte de la reunión del G20. En base a esto cabe decir que las relaciones del gobierno del PP con la presidencia de José María Aznar, no eran para nada tan nefastas como las actuales ya que en su gobierno cabe recordar que se estaba negociando la incorporación de España al G8, y en cuanto al apoyo del PP a que Zapatero forme parte del G20 es indiscutible, aunque se arriesguen a otra intervención inadecuada del actual presidente que nos hunda mas en el ámbito internacional.

Estas son las políticas exteriores que entre nuestro presidente y el ministro de asuntos exteriores, Miguel Ángel Moratinos, cultivan para el supuesto beneficio de España. Las naciones con las que mantenemos una relación cordial son las únicas con las que no deberíamos tenerlo, como véase Venezuela con Hugo Chávez o Bolivia con Evo Morales, estas naciones se jactan de mofarse de estados unidos e insultan a los gobiernos de la unión europea (incluido España) de que sus empresas oprimen a sus pueblos (claro como si ya de por si ellos no los oprimiesen por sus golpes de estado que encima culpan a terceras partes, eso me suena…).

Como conclusión solo nos queda apelar a la intervención del primer ministro Ingles, Gordon Braun, a favor de que nuestra nación este presente en la cumbre del G20 y a que al final el Presidente Frances y también de la Unión Europea actualmente, Nicolás Sarkozy, interceda por Zapatero y convezca al presidente americano, George W. Bush, de que permita a España tener la participación que merecidamente se a ganado en estos años.

jueves, 31 de julio de 2008

Vacaciones

En estas fechas todo el mundo esta de vacaciones y como no, yo tampoco soy la excepción, asíque asta septiembre el blog estará algo apagado pero para el próximo mes se intentara ampliarlo para atraer mas opiniones sobre distintos temas.


¡¡Saludos!!



lunes, 21 de julio de 2008

“¿Por qué no te callas?” 2º Parte.

Parece que esta semana el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, va a tener una reunión con su majestad el Rey Don Juan Carlos I en Palma de Mallorca, tras la gira que realizara el presidente venezolano por Europa.

Este individuo que ahora se deshace en halagos hacia nuestro monarca en sus ultimas declaraciones, tratara según la prensa iberoamericana de vender en primera instancia un plan para salvar las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y como segundo objetivo negociar con el gobierno español sobre el plan del presidente Venezolano de retirar las empresas españolas de su país.

Sin duda el interés del gobierno español se centrara en el absurdo plan del presidente venezolano de retirada de inversiones y capitales españoles de su país que sin duda creara un gran desbarajuste económico en Venezuela e importantes consecuencias en las empresas españolas con cierto grado de inversión en el país iberoamericano.

En cuanto a las amenazas de Chávez no se detienen solo en lo referente a nuestro país sino que también amenazan a los países europeos que tengan inversiones allí y a las inversiones de Estados Unidos en Iberoamérica, aun así, la provocación contra EEUU no termino ay y dijo según palabras textuales “Nos Reímos de la IV flota de EEUU” sin duda estas declaraciones muestran lo atrevida que puede llegar a ser la ignorancia.

martes, 1 de julio de 2008

El Ruido y La Furia


“¡¡Campeones!! ¡¡Campeones!! ¡Oé! ¡Oé! ¡Oé!” Este es el grito u cántico que recorrió toda España el pasado día 29. España tras 44 años de mala suerte triunfa de nuevo en el ámbito internacional ganando la Eurocopa de una manera espectacular y dejando bien alto el pabellón futbolístico español.

La selección española de futbol ya consiguió antiguamente este titulo en el año 1964, justamente cuando por primera vez debuto en este campeonato. La final en aquel año se disputo con la ya extinta URSS (Unión de Republicas Socialistas Soviéticas) y el exitoso gol de Marcelino estableció el glorioso triunfo de la furia roja sobre el conjunto soviético (como reseña política cabe destacar que para el gobierno franquista de esta época supuso un gran apoyo moral el derrocamiento de la selección comunista rusa).


España de una vez por todas se deshace de la maldición de los cuartos de final que asolaba a la selección, donde el glorioso, Iker Casillas, consigue pararse dos penaltis frente al conjunto italiano que cae eliminado de la Eurocopa, acabando así también con la maldición española de no haber ganado en 88 años a la selección italiana en un partido oficial.


Sin duda este año el futbol ha sido justo con España y nos ha aportado el triunfo que tanto nos merecemos desde hace bastante tiempo en competiciones oficiales. Pero como todo, esta historia tiene una cara triste, nuestro aclamado entrenador de la selección, Luis Aragonés, abandona la dirección del conjunto español para entrenar al equipo turco, Fenerbahce. Aun se desconoce quien podrá sustituirle, pero se barajean los nombres del anterior entrenador del Real Madrid, Vicente del Bosque y también el anterior seleccionador de la selección española, Antonio Camacho. Sin duda el que reemplace a Luis Aragonés tendrá que lidiar con la fama de éste y realizar una estupenda actuación en los próximos mundiales de futbol en Sudáfrica, donde se pedirá que la Roja se alce con el triunfo en esta competición.


Como conclusión establecer de nuevo el apoyo a nuestros héroes nacionales (los jugadores de la selección) que han elevado la calidad de la selección española asta el triunfo en Europa y el 4º puesto en el ranking mundial de la FIFA.

martes, 24 de junio de 2008

No estés triste

Hoy dejando aparte la política vamos a centrarnos mas en la cultura, me gustaría que todos los que visitáis el blog podáis deleitaros de una de las mejores canciones que he escuchado en estos tiempos. La canción que a mi parecer se merece todos los halagos y premios del mundo de la música es “No estés triste” del nuevo disco del genial Manolo García “Saldremos a la lluvia”.

Esta canción proporciona ánimos para afrontar cualquier cosa que se pueda avecinar, además esa combinación de instrumentos como la lira y los laúdes de la isla de Creta (la grabación del disco se realizo en España y Grecia) da un toque mediterráneo a la canción que hace que el enamoramiento por la melodía se produzca casi al instante.

Sin demorarme mas os dejo con el Videoclip de la canción y la letra que en mi opinión es una obra maestra.




No estés Triste

Prueba a ser una nube, a flotar, alcotán sobre praderas.
Prueba a surcar ríos, a luchar por ellos,
A sentirte arcilla y caña de ribera.
Laurel en gota que espejea
Y errar cometa vegetal sin hilos
Prueba a surcar ríos aunque el agua solo llegue a tus rodillas
O te cubra y esté fría.

Verás que hay más
Que la corona de espinas bajo la que te resguardas,
Verás que hay más,
Verás que el mundo gira más.

Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste
Por eso no estés triste amor,
Que no estés triste.

Antes que la tristeza sea de suela de zapato
Humildad y camino
O letra de abecedario,
Ser látigo y restallar a la modorra los sentimientos,
Ladera para que resbalen las penas.

Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste
Por eso no estés triste amor,
Que no estés triste.

Prueba a ser arlequín,
Regalar inasible tu entereza.
Prueba a surcar ríos, a luchar por ellos,
Sentir que reverdeces, que creces en la entrega.
Tropel, caudal de mieles turbias,
Barquito liberado a la corriente.
Prueba a surcar ríos aunque sean ramblas de cantos
Si consigues alejarte de ti misma.

Verás que hay más
Que son rosarios de lamentos bajo los que te marchitas,
Verás que hay más
Verás que el mundo gira más.

Por eso no estés triste, amor.
Por eso no estés triste
Por eso no estés triste amor,
Que no estés triste.


martes, 17 de junio de 2008

Corrupción, Corrupción y más Corrupción.

Parece que en España los políticos no aprenden en lo referente a los destapes de corrupción urbanística que son llevados a cabo en los últimos tiempos. Una vez mas la corrupción se desarrolla en tierras malagueñas (recordemos Marbella), para ser exactos en el pueblo de Estepona.

En la “operación Astapa”, llevada a cabo por la policía nacional, ha sido detenido el alcalde del susodicho pueblo, Antonio Barrientos, junto a varios concejales y algunos empresarios de 3 empresas que han sido intervenidas por la policía en lo que se a calificado por la fiscalía anticorrupción como un caso similar a la “operación malaya”.

El alcalde de Estepona, perteneciente al PSOE (otro de los factores comunes en los casos de corrupción que se han dado en España, junto con que suelen ser producidos en las tierras andaluzas y que se producen en pueblos con un creciente proyecto urbanístico), se le imputan los delitos de cohecho, trafico de influencias, prevaricación y blanqueo de capitales.
El ayuntamiento de Estepona funcionaba de la misma manera que funcionaba el ayuntamiento de marbella con el partido político del difunto Jesús Gil (Grupo Independiente Liberal), los concejales de dichos ayuntamientos llevaban a cabo la recalificación de terrenos del municipio que se otorgaban a ciertas entidades económicas a un precio mas bajo que el establecido en el mercado.


Por su parte el Partido Socialista Obrero Español, al que pertenecen la mayoría de detenidos (el resto pertenecen al partido de Estepona compuesto por antiguos integrantes del G.I.L.), ha anunciado que expulsara del partido a todas aquellas personas que estén implicadas en el escándalo de corrupción urbanística, pero que esperara, como es normal en estos casos, a que salga el resultado de la investigación.


Los problemas de los escándalos urbanísticos no es algo que suceda de manera espontánea en los diferentes pueblos de la comunidad autónoma andaluza, sin ir mas lejos el caso de Estepona se mostraba en el departamento de disciplina urbanística, donde se recogieron solo el año pasado mas de 1.578 expedientes abiertos por irregularidades urbanísticas y que fueron ignorados por los funcionarios a su cargo y por el propio gobierno andaluz.

miércoles, 11 de junio de 2008

El Principio del Fin

La situación actual de nuestro país es deplorable, la crisis económica comienza ha hacer mella en los diferentes sectores económicos, y las huelgas, cada vez mas violentas, no hacen mas que anunciar los graves problemas que se nos avecinan en el futuro.

El Des-gobierno del que los mas inútiles se jactan nos esta acercando cada vez mas a las puertas del tercer mundo, a la huelga de los transportistas se comienzan a sumar las huelgas de los agricultores y los pescadores, mientras que en Galicia se producen situaciones tan alarmantes como el asalto al parlamento gallego, que por suerte la policía actúo y el incidente se quedo en no mas que un leve intento de protesta reivindicativa.


La situación se agrava y en el gobierno solo intentan buscar al payaso que se lleve todas las bofetadas, los ministros (a cada cual mas inútil) intentan culparse entre ellos (enfrentamiento Miguel Sebastian vs Solves) para intentar librarse de las culpas del desastre que se esta produciendo. El presidente del gobierno aun insiste en que estamos pasando por una desaceleración económica y que no se puede hablar de crisis, esa inutileza y mentiras por parte del ejecutivo son una vergüenza en el ejercicio de la democracia, la admisión de los errores y de las situaciones de emergencia son la base del mantenimiento de la credibilidad de los gobiernos, pero sin duda como bien conocen los socialistas, en España poco importa la realidad política. Nadie se preocupa de los problemas del país asta que no se ven afectados personalmente por ellos, personas que votan en las elecciones porque les parece mas guapo el candidato de un partido que el de la oposición, gente que no conoce el nombre ni siquiera de los ministros de su propio país, etc. etc. etc.

Esta mentalidad sobre la política es propia de un país sin desarrollo cultural, a nadie le interesa el conjunto de la sociedad y el mantenimiento del estado del bienestar del que actualmente gozamos y que al paso que vamos, en cierto periodo de tiempo perderemos.

Puede que las personas no se interesen por la política pero la política si se interesara por ellas, afectara a la vida de cada persona y por eso el remedio de los males de España reside en la población y no en el gobierno, se a de actuar de un momento a otro y no contentarse con que las cosas se arreglaran con el paso del tiempo, no podemos depender de ministros que habilitan teléfonos de contacto para los maltratadores, ministros que ante una crisis económica de gran envergadura sus medidas económicas son las contrarias a las que deberían ser llevadas a cabo, ministros que mandan actuar a la policía solo después de que los piquetes de los huelguistas acaben en tragedia (muerte de un huelguista y la quema de camiones con personas dentro) y otros muchos ejemplos que podemos ver desgraciadamente cada día en las noticias.



lunes, 19 de mayo de 2008

Se Rompe el PP

Esta es la noticia mas bombardeada por los medios de comunicación de todos los tipos y exagerada por los medios afiliados al PSOE como la Sexta o Cuatro. Sin duda en el PP no ay un clima de cordialidad como desde dentro del propio partido se intenta dar a entender, pero tampoco creo que sea tan importante como otras noticias de interés general, como la crisis económica en la que nos encontramos, el terrorismo de ETA que sufrimos cada dos por tres o los distintos desastres naturales que se han dado tanto en China como en Birmania.

El cambio que se esta produciendo en el PP es de lo mas sano y saludable que se puede dar en un partido, se postulan a seguir dos tendencias políticas diferentes, y como en todos los casos ay discusiones sobre cual de las dos seria la mas acertada para hacer llegar a su candidato a la presidencia, pero de ese punto, a decir que el partido popular se esta desintegrado como le paso ha UCD de Adolfo Suárez o del difunto Calvo Sotelo me parece algo exagerado.

Sin duda el sector Conservador del partido espera de Rajoy mas firmeza en cuanto a las posturas con los nacionalistas y mas determinación frente al gobierno actual, mientras que la parte mas liberal espera un clima mas cordial con los demás partidos que se encuentran en las distintas cámaras en las que se presenta el PP.

Ambas partes intentan captar más votos de los distintos electorados, la parte conservadora lo intenta de la parte más fuerte de la derecha de nuestro país y la parte liberal intenta arrebatar votos a su más fuerte rival el PSOE promoviendo políticas más centristas y mejor ambiente político.

En mi opinión los votos que se pueden captar de la derecha de nuestro país ya han sido completamente asimilados por el PP, ya que no ay ningún otro partido en el congreso con cierta ideología de derechas salvo esté, mientras que por la parte de centro, se pueden arrebatar un gran numero de votos al Partido Socialista debido a que muchísimas medidas de estos no satisfacen a esta parte del electorado.

Rajoy deberá elegir a cual de las dos partes dará su apoyo, como vulgarmente se dice en los ambientes populares si va a apoyar al “PP de Gallardon” o al “PP de Esperanza Aguirre”, pero elija a quien elija de los dos ¿no seria mejor que Rajoy se viera remplazado por uno de estos dos líderes de su partido? Sin duda este es el gran problema del PP, la falta de voluntarios para reemplazar a Rajoy.

Tras sufrir la derrota en dos ocasiones a llegado el momento del cambio, existe el precedente de José Maria Aznar, de sus dos derrotas antes de llegar a ser presidente del gobierno, pero se ha de recordar a las personas del PP que José Maria Aznar llevo a cabo una reforma en el partido de una envergadura brutal, cambiando a la camarilla franquista del señor Fraga por unos lideres mas democráticos y consiguiendo así que el partido en el que estaba pasase de ser de segundo orden en el congreso a ser uno de los dos partidos mas influentes de españa, este cambio se ve claramente en el nombre del partido que paso de denominarse Alianza Popular a su actual nombre, Partido Popular.

El cambio de candidato podría ser crucial para el Partido Popular, estos cambios son los que hicieron llegar al Partido Socialista al poder tras su desastre electoral cuando su candidato era Joaquín Almunia, el brazo duro del partido socialista de Felipe González y Alfonso Guerra fue sustituido por las nuevas tendencias socialistas del presidente actual, José Luís Rodríguez Zapatero, que gano en el congreso del partido socialista por dos votos a su rival José Bono, estas son las diferentes medidas que se deberían llevar a cabo en el PP, el olvido de la etapa Aznar que Rajoy indudablemente recuerda en muchos votantes de nuestro país y la iniciación hacia un nuevo modelo de partido que llegue a todos los aspectos de nuestra sociedad.

viernes, 9 de mayo de 2008

Corrupción en Miami

Corrupción es una palabra que desde hace algún tiempo en nuestro país conocemos muy bien su significado, en estos instantes me quiero dirigir a la corrupción, no precisamente de Miami, sino de la jefatura de policía local de Coslada (Un pueblo de Madrid).

En este pueblo donde la propia mafia era la misma policía, refleja la clara situación de las fuerzas de la ley y orden de nuestro país, su estado lamentable y su falta de supervisión en lo referente a los asuntos internos de la policía.

El “Sheriff Gines” el jefe de la policía local de Coslada, es un hombre que llevaba 20 años en su cargo sin que hubiese denuncias en su contra asta que un grupo de prostitutas rumanas se atrevieron a denunciarlo ante la policía nacional. Este hombre dejaba a sus subordinados aprovecharse de prostitutas rumanas a cambio de favores sexuales gratuitos y llevar a cabo delitos de robo, trafico de drogas, denuncias falsas, amenazas y prevaricación.

Pero sin duda lo más sorprendente es que dentro del propio pueblo, la corrupción del jefe de la policía era en términos populares “un secreto a voces”, y tanto el Alcalde de Coslada como su Consejero de Justicia debían de ser los únicos en la localidad que no estaban al tanto de “la mafia del baile”.

La Alcaldía de este pueblo esta en manos del Partido Socialista y de Izquierda Unida, lo cual comienza a ser una variable común con otros casos de corrupción (Marbella por ejemplo) dentro de nuestro país.

Pero todo siempre tiene una cara amable, los vecinos de Coslada tras la detención del “Sheriff Gines” en la operación “bloque” de la policía nacional, se dieron al festejo y la celebración acabando con los años de miedo y opresión a los que les tenía sometidos el jefe de policía local.

sábado, 3 de mayo de 2008

Libertad Tras el Fortín

Hoy vamos a publicar un relato de Astaroth, un colaborador del blog, en este relato se expone uno de los acontecimientos históricos más importantes del siglo XVIII y que ha condicionado en gran medida la posición de libertad de la que podemos gozar en la actualidad.

Gracias a este importante momento de la historia, la vida tal y como se conocía cambio radicalmente, primando los derechos y libertades del hombre por encima de los legados aristocráticos y el supuesto derecho divino del que gozaban ciertas autoridades gubernamentales de la época. Sin entretenerme mas os dejo con el relato, espero que lo disfrutéis tanto como yo.


Libertad Tras el Fortín

El muro externo exploto. El pequeño cañón no podía con los gruesos muros de la fortaleza. Su propia munición eran cascotes que vomitaba mortalmente contra cualquier hombre que se pusiera delante. Contra muros de medio metro de espesor no tenia nada que hacer.

Pero la pequeña muralla externa, construida con barro cocido y yeso, únicamente servia para mantener apartados a los curiosos.

Nada podía hacer contra la turba enfurecida de cuerpos que se le venia encima.

Sus armas eran rudimentarias e inocuas. Su artillería, por llamarla de algún modo, consistía en una pequeña pieza de museo, un recipiente donde la pólvora mezclada con toda la metralla que se encontrara, era del todo inútil contra la fortaleza.

Pese a todo, el grupo de picas encargado de proteger la puerta este, la mas externa de la ciudadela, era barrida por su efectiva, a la par que rudimentaria, explosión.

Los veteranos soldados impidieron la entrada de la horda aullante con sus disciplinadas picas. Los cuerpos atravesados se contaban por docenas, no cesaban de aparecer nuevos enemigos, pero la formación no cedió.

Solo la deflagración procedente del cañón pudo con los defensores, llevándose junto a ellos a los combatientes que no habían perecido entre las picas.

Los cuerpos carbonizados y destrozados de los muertos se mezclaban con lo que quedaba de los vivos, estos, al borde la muerte no podían controlar sus funciones mas simples. El hedor de la sangre, el orín, la carne socarrada y el polvo levantado se mezclaba con la muerte.

El comandante gobernador De Launay no se iba a rendir. Los disturbios que se habían levantado en toda la ciudad serian pronto sofocados por el ejercito real, y el y su cada vez mas mermado regimiento serian rescatados.
El resto de fortines de la ciudad estaban siendo atacados al igual que el suyo. Pese a todo, este fortín era un símbolo de la opresión monárquica contra el pueblo. Al menos en teoría.

Construida como prisión política, la vieja fortaleza enclavada en medio de la ciudad servia actualmente para encarcelar a locos, libertinos y defraudadores. Los agitadores profesionales llegados de los confines del viejo continente habían convencido a la muchedumbre de que los prisioneros se contaban por cientos en el fortín.
De Launay, cojo pero valiente, defendería hasta la muerte su baluarte. El y su regimiento de lisiados eran pocos, pero veteranos de muchas guerras anteriores. Tarde o temprano los ánimos de la turba sedienta de sangre se enfriarían, palomas mensajeras llegarían anunciando la llegada de refuerzos y serian rescatados. Todo era cuestión de tiempo.


La noche caía, los revoltosos seguían intentando entrar por cualquiera de las 3 puertas. Allí la muerte les sobrevenía bajo pica, espada, virote o arcabuz.
Los muertos se acumulaban en malolientes montones, constituyendo un nuevo impedimento a los atacantes, que tenían que escalar a sus abatidos hermanos antes de enfrentarse a los guardias de De Launay.
Los asaltantes, armados con hoces, burdas lanzas, dagas, arcos de caza y alguna espada eran pasto de la veterania de los soldados armados con espadas largas, ballestas, corazas y, sobre todo, táctica.
Pese a todo, cada baja entre la guardia era mortal para la defensa. La llegada de nuevos asaltantes era constante. Una marea de andrajosos se estrellaba contra el cabo de piedra y acero que suponían los hombres de De Launay.

La puerta oeste era la que mas estaba sufriendo la perdida de hombres. De los cincuenta asignados a esta puerta, nada mas quedaban diez en pie.
Siete espadas, dos ballestas y un arcabuz separaban la victoria del desastre. Si una sola de las puertas caía todos los defensores perecerían. Defender una puerta con pocos pero expertos hombres contra chusma enloquecida que se arrojaba al suicidio, era relativamente sencillo comparado con la lucha cuerpo a cuerpo que se sucedería si penetraban en la fortaleza. Acosados por todos los sentidos, los defensores caerían fácilmente por simple inferioridad numérica.

En la puerta norte De Launay y sus treinta picas contenían fácilmente a la muchedumbre, el comandante decidió destinar seis de sus hombres a reforzar las otras dos puertas, donde la lucha seria mucho menos favorable.
Los soldados eran inválidos de otras campañas, cojos, tuertos, mancos y demás heridas surcaban sus cuerpos mutilados. Pese a todo, el entrenamiento continuo, asi como los expertos consejos de De Launay hacían que simples inválidos fuesen expertos soldados armados con aquello mas acorde a su defecto.

La puerta este aguantaba con diez picas y 4 ballestas el ataque, pese a sus graves bajas. El empuje inicial parecía disminuir progresivamente según aumentaban las bajas atacantes.

Pero la puerta oeste era la que mas estaba sufriendo, el propio De Launay acudió ahí con cinco de los hombres que retiro de la puerta norte.
La situación era desesperada, los diez hombres sobrevivían a duras penas frente a enjambres enloquecidos de la escoria de la sociedad. Ebrios de sangre, los andrajosos asaltantes no reparaban en las heridas hasta alcanzar la muerte. Miembros amputados sembraban el suelo, y De Launay y sus hombres poco podían hacer, aun así corrieron a socorrer los últimos defensores de la puerta.

¡Attaque! - Grito De Launay.

Los hombres motivados por la llegada de su comandante, pese a las pocas tropas de refresco que le acompañaban, cargaron contra la chusma.
Los atacantes que estaban mas cerca de la puerta, sorprendidos por la situación, fueron masacrados.

De Launay hizo a sus hombres cerrar las pesadas hojas de la puerta, mientras observaba como se concentraban en el patio exterior sus enemigos. Cientos, tal vez miles de almas ansiosas de ver su muerte.

Una mujer se separo del grupo y arengo al resto de la muchedumbre. La multitud se agito y grito a la fortaleza levantando brazos y armas.
La mujer se acerco lo suficiente para que se la escuchara. De Launay observo que iba desnuda de cintura para arriba, podría haber resultado hermosa de no ser por estar completamente cubierta de sangre y vísceras.

¡Déposez votres armes si vous voulez conserver la vie! - Grito cuando estuvo lo suficientemente cerca.

De Launay se quedo mudo. Nadie en su sano juicio tiraría las armas y saldría ahora.

Pese a ese sensato pensamiento, una oleada de vítores procedentes de sus sitiantes acongojo a De Launay. A la vez, gritos de puro terror sonaron dentro de sus propias filas.

Trahison – Dijo simplemente un soldado, y todos comprendieron la triste realidad.

Horas después, la cabeza de De Launay adorna una rustica pica. Otras muchas la acompañan, en la grotesca procesión por Versalles. Maria Antonieta escandalizada ordena cerrar las cortinas.

Por todas las calles de Paris una frase pasa de boca a boca. La bastilla ha caído.

miércoles, 30 de abril de 2008

Cadena Perpetua

Tras el asesinato de la niña de Huelva, Mari Luz, la familia de la niña esta haciendo un viaje por todo nuestro país, pidiendo firmas para la ampliación de las condenas para los pederastas y demás personas indeseables que habitan en España con casi total impunidad, debido a que nuestro sistema judicial es desastroso y no mas digno que las deposiciones de un mono.

Esta abertura al dialogo sobre impulsar de nuevo la imposición en España de la cadena perpetua es un tema que se lleva tratando desde hace mucho tiempo, el motivo son las bajas condenas que presenta nuestro país en lo referente a delitos mayores y no pudiéndose cumplir mas de 30 años en la cárcel si no son por delitos terroristas.

Esta familia iniciara su viaje desde Sevilla y recorrerán 32 capitales, entre las que se encuentra nuestra ciudad de Valladolid, para pedir el apoyo hacia esta nueva campaña por la publicación de una lista de pederastas y el endurecimiento de las penas.


El objetivo marcado es el de recoger 3 millones de firmas, por lo que necesitan una media en cada ciudad de 93.750, en mi opinión creo que alcanzaran mas que 3 millones en toda España porque el descontento por nuestro sistema judicial esta bastante generalizado en toda nuestra población, pero sin duda el gran reto será que nuestro gobierno acepte llevar a cabo una modificación de tal envergadura.

Como final de la opinión pedir el apoyo hacia esta nueva iniciativa pues hará de nuestra tierra un país mejor y mas justo que castiga a los criminales de manera adecuada en función de las atrocidades que se puedan llegar a pasar por la mente humana.

miércoles, 23 de abril de 2008

Villalar de los Comuneros


En este día nuestra comunidad, Castilla y León, festeja la rebelión comunera que se inicio el 23 de abril de 1521, pero hoy no es un día para aburriros recordando la historia antigua que tanto nos llena de orgullo a los Castellano-leoneses en la que todos conocemos el final del los comuneros a manos del ejercito imperial de Carlos I, porque hoy es un día de festejo de la historia mas reciente de nuestra democracia ya que hace 25 años que se constituyo nuestra tierra como Comunidad Autónoma dentro del Reino de España.

Castilla y León sin duda la comunidad con mas historia de todo nuestro país debido tanto a los 2 antiguos reinos que la componen (El Reino de Castilla y El Reino de León obviamente) han montando un esplendido terreno lleno de carpas donde la fiesta se extendía por doquier sin ningún tipo de incidentes como en algunos años anteriores, la fiesta atrajo ha personas con todo tipo de ideologías con el objetivo común de pasárselo bien y beber tranquilamente en sus respectivos enclaves de tiendas.

Entre los partidos que han puesto sus carpas representativas se encuentran: PSOE, IU, PP (esta se encontraba en el pueblo) Tierra Comunera, etc. Y entre los sindicatos también cabe destacar: CNT, UGT, CCOO, etc.

También se han encontrado ciertas personalidades políticas en torno al festejo como Gaspar Llamazares en la tienda de Izquierda Unida, Ángel Villalba secretario general por el momento del Partido Socialista Obrero de Castilla y León, y el presidente de nuestra comunidad Juan Vicente Herrera.

Este día como bien a dicho nuestro presidente de la comunidad, muestra el sentir por parte de los castellano-leoneses de nuestras raíces históricas que tanto nos identifican.


VIVA CASTILLA Y LEÓN!!!

lunes, 14 de abril de 2008

Los Ministros ante el Rey

Hoy, Lunes día 14 de abril, los ministros del gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero Juraran el cargo ante el Jefe del Estado su Majestad Don Juan Carlos I, en el palacio de la Zarzuela.

La nueva cartera de ministros compuesta por nueve mujeres y ocho hombres no establece grandes cambios en lo referente al gobierno anterior de José Luís Rodríguez Zapatero, es aun mas, repiten en los cargos ministros inútiles e incompetentes de la legislatura anterior que asta dentro del propio partido socialista se a pedido su dimisión.

Cabe destacar de entre los ministros de los que se esperaba cierta renovación al ministro de asuntos exteriores Miguel Ángel Moratinos y Magdalena Álvarez ministra de fomento. Moratinos, el responsable directo de nuestra desastrosa presencia internacional debe de parecerle a nuestro presidente un ministro eficiente, sin duda le debe importar bien poco las amistades internacionales cuando se junta con presidentes de la calaña de Chávez o Evo morales y queda completamente aislado en las reuniones de la OTAN como le sucedió hace unos días en Bucarest.

En lo Referente a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, esta persona que a tenido tantos problemas con la construcción del AVE y que han sido tan llamativos en toda la prensa nacional como los llamados “socavones” de Barcelona, una vez mas repite en el ministerio y estoy seguro de que seguiremos disfrutando de su inútil presencia en cuanto emprenda otras obras publicas como por ejemplo las de el AVE a Valencia o a Galicia que están programados para el 2010 y 2012 respectivamente y que sin duda se vera obligada a retrasar por su incompetencia.

En lo referente a los cambios de carteras ministeriales me gustaría destacar el de Carmen Chacon, antigua ministra del desastroso ministerio de la Vivienda que fomentaba entrañables propuestas como las de las viviendas de 30 metros cuadrados y que acaba de ocupar el cargo de nada mas y nada menos que de nuestro ministerio de Defensa, que si no es el mas grande de entre todos los ministerios esta cerca de serlo.

En mi opinión en el ministerio de defensa se ha de elegir a una persona directamente relacionada con los cuerpos de seguridad del estado, que sea capaz de manejar de manera eficiente ha nuestros militares que se encuentran en misiones por todo el mundo, Carmen Chacon que me colmo al decir que casi NO ha hecho nada en lo referente a la vivienda en su anterior ministerio, veo inútil su presencia en otro ministerio que establece mas responsabilidades y mucho mas difícil de manejar en comparación con su anterior cargo político.

En cuanto a las caras “nuevas” destacaremos a Miguel Sebastián que ocupara el cargo de Ministro de Industria, Comercio y Turismo, un hombre que se le a relacionado directamente con el ministro de economía Solves como su mano de derecha y que ambiciono la alcaldía al ayuntamiento de Madrid obteniendo una aplastante derrota a manos de su rival Alberto Ruiz Gallardon, Miguel Sebastián, un lobo con piel de cordero, ya ha tenido disputas hasta con su anterior “compinche” Pedro Solves, destacando las declaraciones de este ultimo refiriéndose a que él es el Vicepresidente 2º del Gobierno, para mas aclaración busquen en la prensa mas Socialista como el diario El País o la cadena Ser de radio.

Como reflexión final la ausencia de cambios eficientes en la estructura de gobierno del presidente José Luís Rodríguez Zapatero nos hace pensar que continuara con su gobierno de políticas antiterroristas nulas, desastres económicos, obras publicas chapuceras, imagen internacional nula y un amplia lista de desastres que prefiero no mencionar para no dañar la sensibilidad de las personas.

martes, 8 de abril de 2008

De Trasvases va el asunto…

Hoy mientras desayunaba y veía un programa de mañana que me gusta bastante en telecinco, apareció un personajillo de CiU que proponía una solución para el problema de abastecimiento hídrico que sufre Cataluña (especialmente la ciudad de Barcelona) y toda la fachada levantina (esto lo añado yo porque a CiU le importa bien poco el resto de nuestro país) en estos momentos.

Este hombre del que no me acuerdo bien el nombre, creo que era diputado en el congreso, proponía el trasvase de aguas desde el rió Rodano a Cataluña, en ese momento me pico la curiosidad y comencé a buscar ese rió por toda la península ibérica y tras percatarme de que no me sonaba de nada el nombre de ese rió y sabiendo que esa propuesta venia de CiU amplié mis horizontes y comencé a buscar en la geografía hídrica de Francia y por supuesto… BINGO, el Rodano es un rió de la vertiente sur de Francia.

Tras continuar escuchándole, algo de lo que me arrepiento ahora mismo, el diputado proponía pagar a Francia toda la infraestructura de trasvase multimillonaria que se ha de hacer, aparte de las mensualidades por las cantidades de agua que se extraerán del rió, en un principio no parece una idea descabellada pero si tenemos en cuenta que nuestra vertiente hídrica atlántica tiene bastantes reservas de agua (al final los pantanos de Franco si servían de algo…) y además de que pensaba pagarlo con fondos Españoles y no de la comunidad de Cataluña (como nos quieren cuando llega la hora de pagar…) pues si que da que pensar…

En nuestro país caen al año 346.000 hm cúbicos de agua en forma de lluvia, a causa de la evaporación y demás impedimentos, solo quedan disponibles 109 000 hm cúbicos (1/3 del total, a grandes rasgos) y nuestra demanda de agua solo llega a 20.000 hm cúbicos anuales, lo cual la solución no es ir a gastar nuestro dinero en infraestructuras para un país vecino, que tiene narizes que nosotros las necesitemos mas y nuestro gobierno prefiera invertir en obras publicas de otros países, sino gastar en obras publicas para España, ya sea en la creación de mas embalses que permitan una mayor recolección de las aguas y poder aprovecharlas de una manera mas optima, o con la creación de pantanos como se hizo ya hace tiempo durante la dictadura Franquista o si nos llegase ha hacer falta deberíamos aprovechar nuestros propios ríos con los trasvases de agua como ya se hace con el Tajo que trasvasa agua al Jucar y al Segura, y que aun se pueden aprovechar nuestros dos grandes gigantes acuíferos como son el Ebro y el Duero sin preocuparnos lo que digan los aragoneses mas incultos y analfabetos que están en su gobierno comunitario (además cabe destacar que el Ebro nace en Fontibre en la comunidad de Santander y son los únicos que podría quizás decir algo al respecto).

Como síntesis final decir que estos son los gobiernos del analfabetismo que hemos elegido para los próximos cuatro años, que propugnan leyes contra la verdadera realidad histórica (Ley de la Memoria Histórica) y quieren invertir en obras publicas de países vecinos mas desarrollados estando España con problemas que deberíamos solucionar en estos instantes, eso es lo que hemos elegido y sin duda es lo que nos merecemos…

viernes, 28 de marzo de 2008

Una Necesaria Mirada al Pasado

En este articulo que deseo poner no es ni por asomo mío, sino de uno de los mejores historiadores en mi opinión que nos podemos encontrar en España junto con Cesar Vidal y que por consiguiente yo no puedo estar a la altura de poder comentarlo, ni siquiera poder resumirlo, así que me gustaría que por favor todas las personas que lo leáis, hacer un esfuerzo para leerlo entero y pongáis hincapié en entenderlo porque expresa la mas completa verdad sobre la Republica, tan alabada por las izquierdas y tan repudiada por las derechas.

Pío Moa en este articulo hace una referencia a la ley de la memoria histórica impulsada por el PSOE, llevando a cabo un manifiesto contra esta ley tan injusta y tan carente de la verdad histórica que los españoles nos merecemos, sin alargarme mas os dejo con el articulo no sin antes dejaros los enlaces a su estupendo blog y la dirección para dar el apoyo al manifiesto llamado por su creador Pío Moa “Por la Verdad Histórica”.

Blog de Pío Moa

Manifiesto: “Por la Verdad Histórica”.

La falsificación del ayer envenena el mañana

(texto de la conferencia de Zaragoza, ligeramente retocado)

Les leeré un manifiesto publicado hace semanas en algunos medios:

“Diversos políticos y partidos propugnan una determinada visión de nuestro pasado mediante la llamada Ley de Memoria Histórica. Esta ley, por sí misma, constituye un ataque a las libertades públicas y a la cultura.

De modo implícito, pero inequívoco, la ley atribuye carácter democrático al Frente Popular. Hoy está plenamente documentado lo contrario. Dicho Frente se compuso, de hecho o de derecho, de agrupaciones marxistas radicales, stalinistas, anarquistas, racistas sabinianas, golpistas republicanas y nacionalistas catalanas, todas ellas ajenas a cualquier programa de libertad.

También está acreditado suficientemente que, ya antes de constituirse en Frente, los citados partidos organizaron o colaboraron en el asalto a la república en octubre de 1934, con propósito textual de guerra civil, fracasando tras causar 1.400 muertos en 26 provincias; y que, tras las anómalas elecciones de febrero de 1936, demolieron la legalidad, la separación de poderes y el derecho a la propiedad y a la vida, proceso revolucionario culminado en el intento de asesinar a líderes de la oposición, cumplido en uno de ellos. Esa destrucción de los elementos democráticos de la legalidad republicana hundió las bases de la convivencia nacional y causó la guerra y las conocidas atrocidades en los dos bandos y entre las propias izquierdas.

La Ley de Memoria Histórica alcanza extremos de perversión ética y legal al igualar como “víctimas de la dictadura” a inocentes, cuyo paradigma podría ser Besteiro, y a asesinos y ladrones de las checas, cuyo modelo sería García Atadell. Así, la ley denigra a los inocentes y pretende que la sociedad recuerde y venere como mártires de la libertad a muchos de los peores criminales que ensombrecen nuestra historia. También erige en campeones de la libertad a las Brigadas Internacionales orientadas por Stalin, a los comunistas que en los años 40 intentaron reavivar la guerra civil o a los etarras que emprendieron en 1968 su carrera de asesinatos. ¿Cabe concebir mayor agravio a la moral, la memoria y la dignidad de nuestra democracia?

La falsificación del pasado corrompe y envenena el presente. Nos hallamos ante una adulteración de nuestra historia agravada por la pretensión de imponerla por ley, un abuso de poder acaso compatible con aquel Frente Popular, pero no con una democracia moderna. La sociedad no puede aceptarlo sin envilecerse: los pueblos que olvidan su historia se condenan a repetir lo peor de ella. Que el silencio no nos condene”.

Paso a ampliar el contenido del manifiesto. La versión izquierdista-separatista sobre la república y la guerra puede resumirse así: la república llegó democráticamente en abril de 1931 y desde el principio se vio acosada por conjuras de la derecha reaccionaria, que temía perder sus injustos privilegios. Sanjurjo encabezó el primer golpe contra el nuevo régimen, pero fue vencido. Luego surge un hecho inexplicable para esta versión, y es que, tras dos años de experiencias liberadoras y presuntamente favorables al pueblo, este vota muy mayoritariamente al centro derecha, en 1933. Pero en cualquier caso, el nuevo gobierno implanta una opresión y explotación tales que empujan a los catalanes y a los mineros asturianos a una rebelión, aplastada de forma brutal por el poder reaccionario. No obstante, en febrero del 36 ganan las elecciones las izquierdas, agrupadas en el Frente Popular, y a partir de ahí la conspiración militar y fascista se refuerza hasta desatar la guerra civil. El bando reaccionario, mandado por Franco, gana la guerra gracias al apoyo de las potencias fascistas, Alemania e Italia, e implanta una feroz dictadura durante casi cuarenta años. Luego, la transición democrática respetó en exceso al franquismo, etapa vergonzosa que debemos condenar sin paliativos y saltar sobre ella para enlazar nuestra democracia con el Frente Popular.

El punto de vista franquista puede resumirse, a su vez, de este modo: llegó la república mediante un golpe de estado y desde el principio se despeñó en una serie de convulsiones, de ataques a la religión y a la unidad de España. Esa deriva pudo haberse corregido durante el segundo bienio, de derecha, pero la violencia izquierdista y separatista, en lugar de ceder, se incrementó hasta asaltar sangrientamente el poder en octubre del 34. Aunque el ataque fracasó, en febrero de 1936 volvieron al poder en unas elecciones signadas por una radicalización extrema, y enseguida abrieron un proceso de comunistización en el que, como admitía el antifranquista Madariaga, ni la propiedad ni la vida estaban seguras. Por ello se alzó un sector del ejército con vasto apoyo popular, fracasando a medias y dando origen a la guerra civil. Ganaron las fuerzas patrióticas y de orden, y crearon un régimen de democracia orgánica mucho más acorde con la idiosincrasia española, como prueba su duración y la escasa oposición que tuvo. Por desgracia, la transición posterior a la muerte de Franco se realizó traicionando el legado del franquismo y, aunque el peligro comunista ha pasado a la historia, nos hallamos ante una gravísima amenaza separatista que nos empuja a una nueva crisis de convivencia nacional.

Las dos versiones tienen algo de verdad, pero parten, a mi juicio, de visiones en gran medida adulteradas de la historia reciente. La más peligrosa es la versión izquierdista, porque intenta imponerse desde el poder y fundamenta otras medidas antidemocráticas en curso, mientras que no parece haber riesgo de una vuelta al régimen anterior.

Analicemos, pues, la versión izquierdista y separatista. La base de su historiografía, de una multitud de iniciativas políticas actuales, de la llamada ley de memoria histórica y de movimientos emocionales diversos, consiste en la identificación del Frente Popular con la república, y la afirmación de que dicho Frente formó un gobierno legítimo y democrático. Dense cuenta de que esta cuestión constituye la clave del juicio sobre nuestra época: si la tesis mencionada corresponde a la realidad, entonces el franquismo ha de ser rechazado inapelablemente, y lo mismo la monarquía y la democracia que han derivado de ese régimen. De hecho, esta concepción se encuentra en la base de las maniobras actuales contra la Constitución. Sin embargo las cosas no son tan sencillas, como veremos.

La república llegó mediante un golpe de estado, es cierto, pero sus autores fueron los monárquicos, no los republicanos. Tras ganar unas elecciones municipales y despreciar a sus propios votantes y programa, los monárquicos entregaron el poder a sus contrarios. Golpe de estado contra sí mismos explicable solo por una quiebra moral muy profunda y casi sin precedentes. La república nació así con legitimidad suficiente y como un proyecto de democracia liberal. Pero ese proyecto sufrió un primero y salvaje desbordamiento en las jornadas de quemas de iglesias, bibliotecas y centros de enseñanza, apenas inaugurado el nuevo régimen. Lo más grave no fueron los hechos mismos, con ser gravísimos, sino la pretensión, por parte de la izquierda, de que las bandas de delincuentes incendiarios representaban al pueblo, más aún eran el mismo pueblo, con el cual se identificaban, claro está, las izquierdas y parte del mismo gobierno. Ello abrió una profunda brecha en la sociedad española y generó las primeras conspiraciones derechistas, que no surgieron al instaurarse el nuevo régimen, como se dice, sino a partir de actos como los mencionados. La brecha social se amplió con una Constitución no laica, sino anticatólica, contraria al sentimiento religioso mayoritario y a derechos elementales, reduciendo a los religiosos a ciudadanos de segunda y a la indigencia. Aun así, las conspiraciones derechistas contra la república no pasaron de marginales, como probó el golpe de Sanjurjo, falto de respaldo de la gran mayoría de la derecha y saldado con 10 muertos, casi todos rebeldes.

En solo dos años la experiencia de izquierdas, republicano-socialista, dirigida por Azaña quedó desprestigiada. Y no por la acción de las derechas, sino por el fallo de sus reformas, como la agraria, cuya ineptitud lamentaba Azaña; o la del ejército, reforma razonable pero aplicada con tal torpeza que multiplicó las tensiones, como admitió también el propio Azaña; o el estatuto catalán, que para el gobierno era la solución al problema y para los nacionalistas solo el primer paso de una escalada reivindicativa; asimismo el plan de extender la enseñanza quedó neutralizado por la persecución contra la educación religiosa. Finalmente, Azaña no recibió el golpe decisivo de las derechas, sino de las insurrecciones anarquistas, quince veces más mortíferas que el golpe de Sanjurjo, en particular de la represión gubernamental de Casas Viejas.

Las violencias y desbarajustes de la etapa republicano-socialista motivaron la amplia victoria electoral del centro derecha en noviembre de 1933. Y entonces se produjo la quiebra --aunque todavía oculta-- de la república, al rechazar las izquierdas la votación popular. Azaña y sus correligionarios intentaron golpes de estado para impedir gobernar a los ganadores de las elecciones; los líderes del PSOE, el partido más masivo, apartaron al moderado Besteiro y se volcaron en la preparación de una insurrección, concebida como guerra civil, para liquidar la república e imponer un régimen de tipo soviético; los nacionalistas catalanes y vascos emprendieron movimientos de rebeldía. Estas acciones llevaron a la insurrección de octubre del 34, que en Asturias, durante dos semanas, cuajó en guerra civil como había planificado el PSOE; pero en el resto del país la población no siguió a los revolucionarios ni a los nacionalistas catalanes. Ante la derrota, los jefes rebeldes pretendieron que el levantamiento había sido espontáneo, pero hoy sabemos con certeza que mentían. Y tampoco rectificaron sus actitudes. Lejos de ello, lanzaron una enorme campaña nacional e internacional contra la represión gubernamental en Asturias. Esa campaña utilizó la mentira de forma masiva y envenenó el ambiente popular, como había advertido Besteiro.

Podemos considerar aquella insurrección el comienzo de la guerra civil justamente por eso, porque sus promotores no cambiaron nada esencial de las ideas que les habían llevado a sublevarse, y siguieron fomentando el clima de odio necesario para un enfrentamiento definitivo. Si entonces subsistió la república se debió solo a que las derechas, Franco incluido, no replicaron con un contragolpe y defendieron la legalidad.

De todas formas la derrota izquierdista pudo haber estabilizado una democracia liberal, según el sentido inicial del régimen, pero los derrotados formaron pronto el llamado luego Frente Popular, irreconciliable con las derechas. En cuanto a estas, tras su victoria sufrieron divisiones y los manejos del presidente conservador Alcalá-Zamora, el cual terminó expulsando a la derecha del poder de modo a duras penas legal. La crisis abocó a las elecciones de febrero del 36, que no pueden llamarse democráticas, tanto por las violencias, la huida de las autoridades y las irregularidades en los recuentos, también mencionadas por Azaña, como porque las votaciones reales nunca se publicaron. Durante años, los cálculos de los historiadores variaban en más de un millón de votos, hasta que las investigaciones de Javier Tusell, ya en 1971, proporcionaron cifras más fiables, con un empate aproximado entre derechas e izquierdas.

Así, el triunfo del Frente Popular no procedió de unas elecciones normales y no puede considerarse legítimo. Y su ilegitimidad de origen empeoró al momento con un doble proceso revolucionario. Desde la calle, las masas y partidos izquierdistas imponían su ley en una serie de liberaciones de presos, asesinatos, incendios, ocupaciones de tierras y mil desmanes más, no perseguidos por el gobierno, que en cambio se cebaba contra las débiles réplicas de los grupúsculos falangistas. Y desde el poder, el gobierno mismo procedió a demoler la legalidad republicana para sustituirla por un sistema al estilo del PRI mejicano, reduciendo a la derecha a una oposición impotente, pero que mantuviese una fachada de pluralismo democrático bajo el dominio real e irreversible de las izquierdas. A ese fin despojó arbitrariamente de escaños a las derechas, destituyó ilegalmente a Alcalá-Zamora y suprimió los restos de independencia judicial, sometiendo a los jueces al control de sindicatos y partidos revolucionarios; entre otros atentados a la legalidad. Las reiteradas peticiones de los líderes derechistas en las Cortes para que se cumpliera e hiciera cumplir la ley, una obligación sin la cual todo gobierno se vuelve una tiranía, fueron contestadas con burlas y amenazas de muerte. El asesinato del jefe de la oposición Calvo Sotelo, realizado por fuerzas combinadas de seguridad del estado y milicianos socialistas, culminó el proceso y constituyó un diagnóstico preciso de la situación. De hecho, el proyecto de democracia liberal había dejado de existir tras las elecciones de febrero.

Podemos observar, en resumen, tres fases en la demolición de la república: una primera fase de desbordamiento del régimen durante el bienio republicano-socialista; una segunda fase de asalto armado de las izquierdas al poder durante el bienio de centro derecha; y una tercera de proceso revolucionario abierto y eliminación de la legalidad desde un gobierno salido de unas elecciones no democráticas. El Frente Popular, por tanto, no era ya la república, aunque por motivos propagandísticos usurpara su nombre durante la guerra civil y así se le siga identificando comunmente. Era, de manera precisa, lo contrario de la república, el embrión de un nuevo régimen. Solo una persistente propaganda, el “Himalaya de embustes” denunciado por Besteiro, impide aún a mucha gente percibir estos hechos, hoy perfectamente documentados.

Pero reitero que ni siquiera hace falta saber mucha historia para percatarse de la realidad, basta recurrir a un elemental sentido de la lógica. Figúrense, insisto, a los stalinistas, marxistas del PSOE, racistas del PNV, anarquistas, golpistas de Companys y de Azaña… ¡defendiendo la democracia todos juntos (y matándose de paso entre ellos)! La falsedad es tan chocante, tan estridente como si se pretendiera hacer de Hitler un protector de los judíos. Y sin embargo este formidable engaño se ha impuesto en gran parte de nuestra sociedad, generando a su vez falsedades en cadena, desenfocando de raíz la visión de nuestro pasado y orientando peligrosamente el porvenir.

Muchos creen esas fábulas por ignorancia pero, en mi opinión, sus promotores conocen bastante bien la realidad. No puede ser de otro modo, por cuanto algunos historiadores nos hemos aplicado en los últimos años a poner en claro los datos, su lógica y los documentos que demuestran inapelablemente el fraude histórico. Puesto que nuestras tesis contradicen de frente las más divulgadas hasta hace poco, debiera haberse suscitado un debate intelectual, pero, por cuanto a mí respecta, he topado con una cerrazón tal que ha llevado a Stanley Payne a preguntarse si realmente la democracia ha calado en la universidad española. Este cerrilismo ha cundido mucho más allá de la universidad por medio de ataques personales, hasta la incitación al asesinato o el intento de meterme en la cárcel para “reeducarme”, a raíz de la publicación de Años de hierro. Otra postura defendía el conocido locutor Iñaqui Gabilondo en entrevista a un historiador stalinista llamado Espinosa, el cual, consecuente con su ideología, pedía la censura oficial de mis libros; el locutor, en apariencia más moderado, prefería que la sociedad misma los rechazara, sin prohibiciones expresas. Desde luego, la forma mejor y más honrada de obtener ese rechazo sería precisamente un debate en profundidad, que dejara al desnudo mis supuestas falacias, pero no buscaba nada parecido nuestro buen Gabilondo: su método para alcanzar el deseado rechazo social consistía en combinar el ataque personal con el silenciamiento de mis tesis. El diario El País fue el primero en aplicar la censura y negarme el derecho de réplica, ejemplo seguido por la mayoría de los medios de masas. Podría extenderme, pero lo dicho permite entender cómo la promoción de la falsedad histórica no obedece a ignorancia ni hay en ella la menor inocencia.

Entre las causas de esas posturas cabe percibir una comprensible debilidad humana: muchos intelectuales, políticos, periodistas e historiadores han seguido durante años, sin mayor crítica, una corriente que parecía defender la libertad y facilitaba éxitos profesionales. Dar marcha atrás se vuelve difícil, por más que lo exija la honestidad intelectual. Con todo, es perceptible un cambio de la marea, que seguramente irá en ascenso en los años próximos, pues no se puede tapar el sol con una mano.

Más allá de implicaciones personales, la agresiva persistencia en errores patentes se explica por la crisis ideológica de la izquierda, la cual ha debido abandonar el marxismo, ha asistido a la caída del muro de Berlín, ha puesto de relieve la sustancia de los famosos cien años de honradez, ha practicado el terrorismo desde el poder, etc. Estos graves tropiezos la han obligado a buscar otra fuente de legitimidad y la han encontrado en la historia: al identificarse con un Frente Popular pretendidamente democrático, las izquierdas buscan ganar una legitimidad inmensamente superior a la de las derechas, las cuales descenderían del franquismo, supuesto asesino de aquella libertad. Se comprende bien la importancia de defender el mito.

Y se comprende asimismo que en esa defensa empleen métodos como los del Frente Popular e intenten imponer por ley una versión de la historia, como en los países totalitarios. Esa ley se presenta con el objetivo, en apariencia muy humano, de reivindicar la dignidad de las víctimas del franquismo, pero queda en evidencia al insultar a las víctimas inocentes y prestigiar a los criminales de las chekas o a los terroristas de la ETA. Ello no es una casualidad, sino consecuencia lógica de la gran mentira de base. Se ignora, además, que si bien la represión franquista de posguerra fue brutal, no lo fue más que las de tantas otras posguerras en Europa y el resto del mundo, con la diferencia de que en España casi toda se realizó por medios legales y no por simples asesinatos sin juicio, y que muchos de los ajusticiados habían cometido crímenes sádicos durante la guerra, para verse luego abandonados por sus jefes, que huyeron al exterior sin preocuparse en lo más mínimo de ellos. En esta ley tampoco hallamos ignorancia o inocencia, sino una mezcla de hipocresía y de exhibición triunfante de querencias tiránicas, asentadas en el abuso del poder.

Por lo tanto, y contra una masa de historiografía surgida en los últimos cuarenta años, la sublevación derechista de julio del 36 no combatió a un gobierno legítimo y democrático, sino a un proceso revolucionario. No destruyó ninguna democracia, sino que surgió a causa de la previa destrucción de la democracia por las izquierdas. Esta conclusión terminará imponiéndose sin duda, a pesar de todas las resistencias intelectuales y políticas, porque corresponde claramente a los hechos, y determina una visión radicalmente distinta de nuestra historia posterior.

Si el Frente Popular, lejos de continuar la república, asaltó en 1934 su legalidad, base de la convivencia social entonces, y la hundió en 1936, causando así la guerra civil, ¿cuál podía ser el resultado? La mayoría de la derecha había desconfiado de la república, pero la había aceptado y hasta la había defendido en octubre de 34. Solo tras las elecciones de febrero del 36 llegó a creer que la democracia liberal nunca funcionaría en España. Y, desde luego, ningún régimen de libertades puede funcionar si uno o varios de los principales partidos rechazan sus reglas del juego, como ocurrió entonces. Por consiguiente, el radical enfrentamiento de unos y otros solo podía dar paso a una dictadura. La lucha se planteó entre una opción totalitaria de izquierdas y una autoritaria de derechas. Ganó la autoritaria, que se mantuvo por 36 años, y quienes menos derecho tienen a quejarse de ella son aquellos que la hicieron inevitable y habrían traído una tiranía mucho peor, si hubieran triunfado.

Importa mucho la diferencia entre autoritarismo y totalitarismo. El pensador polaco Leszek Kolakowski, antiguo stalinista, la exponía con bastante claridad cuando, para ilustrar a unos recalcitrantes laboristas ingleses, les hacía notar que él, tras conocer la España de Franco, había constatado en ella mucha más libertad que en los regímenes marxistas. Además, señalaba, Los españoles tienen las fronteras abiertas (…) y ningún régimen totalitario puede funcionar con las fronteras abiertas”. Observaciones parejas haría Solzhenitsin, despertando la ira extrema del mundillo autodenominado progresista. Julián Marías, en sus memorias, observa la misma diferencia: el franquismo no impedía mil actividades independientes de él, e incluso contrarias a él dentro de ciertos límites. Un profesor polaco me indicaba hace tiempo cómo en Polonia el disidente se veía expuesto, además de a la represión, a una total indigencia, pues quedaba excluido de cualquier empleo, al estar toda la economía en manos del estado, es decir, del partido. Nunca ocurrió algo así bajo el franquismo, el cual tampoco desarrolló, ni de lejos, los aparatos de control y vigilancia de la población propios de los totalitarismos. En realidad había mucha menos policía y varias veces menos presos incluso que en la democracia actual. Y tanto Besteiro como los llamados padres espirituales de la república, Ortega, Marañón y Pérez de Ayala y otros liberales, al paso que maldecían en los más indignados términos a las izquierdas por haber traído la catástrofe, aceptaron el franquismo como un mal menor, justificado por el servicio históricamente trascendental de haber librado al país de la revolución.

Les ruego reparen en este punto: si el franquismo derrotó a un proceso revolucionario, como efectivamente ocurrió, y no a la democracia, toda nuestra perspectiva sobre la historia y el presente derivado de ella debe cambiar. Por lo demás, no fue el único servicio. Franco también frustró el plan izquierdista de enlazar la guerra española con la europea y luego mantuvo a España fuera de la beligerancia, un hecho de consecuencias incalculablemente beneficiosas tanto para España, al librarla de invasiones y destrucciones que habrían dejado empequeñecidas las de la guerra civil, como para los Aliados, según supo apreciar Churchill. También derrotó el franquismo los intentos de volver a una nueva contienda entre españoles al terminar la mundial. Como he intentado exponer en el libro Años de hierro, se trató de servicios de valor inestimable para un país sometido durante tantas décadas a convulsiones causadas por sus políticos, tan a menudo demagogos y utopistas. Finalmente el país prosperó como nunca antes y los viejos odios de la república se diluyeron casi por completo.

Es muy necesario mencionar estos datos porque sin ellos no se explica la evolución posterior de España. Guste o no, el franquismo careció de oposición democrática significativa. Al llegar la transición los pocos centenares de presos políticos en las cárceles eran casi todos comunistas o terroristas, o las dos cosas. Por lo tanto, una evolución política hacia las libertades solo podía venir (o no venir) del propio régimen. Dentro de este cabe distinguir dos tendencias básicas: una entendía el franquismo, llamado democracia orgánica, como la superación tanto del comunismo como de la democracia liberal, y destinado por ello a perpetuarse; otra lo entendía como una respuesta excepcional a una crisis histórica excepcional, una dictadura en el sentido romano, que antes o después debía dejar paso a una situación más acorde con el entorno del oeste europeo. En realidad, pese a no existir alternativa democrática viable mientras vivió Franco, los propios éxitos de la dictadura la encauzaban a una liberalización creciente. Y así, una vez agotado el régimen, y desde él, pudo hacerse la transición. De él salieron Juan Carlos, Adolfo Suárez, Torcuato Fernández Miranda, los procuradores en Cortes que votaron la reforma democrática, etc. Fue la derecha procedente del franquismo, no la oposición rupturista, quien organizó la evolución política. Lo cual significa que, contra un tópico extendido, pero vacuo, fue posible pasar con normalidad desde una dictadura autoritaria a un sistema de libertades. En cuanto al antifranquismo, agrupaba a comunistas, socialistas, separatistas, partidarios y practicantes del terrorismo, algunos democristianos, pacifistas, carlistas, etc., enjambre variopinto pero coincidente en un plan llamado de “ruptura democrática”, para pasar por encima de cuarenta años de historia y retomar el legado del Frente Popular. Los rupturistas perdieron entonces, por amplia votación popular, frente a la reforma “de la ley a la ley”, pero vuelven hoy a la carga , treinta años después.

Otro efecto de esta distorsión de la historia ha sido el surgimiento de miles y miles de antifranquistas retrospectivos. Durante la dictadura los antifranquistas algo activos éramos muy pocos, además de totalitarios; ahora se han multiplicado y tratan de vencer a Franco, cuando no es posible ni hace falta. Pero si no pueden derrotarle, pueden en cambio destruir nuestro actual sistema de libertades. Si observamos los peligros sufridos por la democracia, veremos que provienen casi siempre de esos antifranquistas. De ellos ha surgido la corrupción rampante, el terrorismo y las connivencias y “diálogos” con él, el terrorismo desde el poder, el separatismo, las intrigas para enterrar a Montesquieu, es decir, para acabar con la separación de poderes, los ataques crecientes a la libertad de expresión, empezando por la libertad de las víctimas más directas del terror, los asaltos a sedes de partidos contrarios, manifestaciones tumultuosas y otros fenómenos parecidos, sin olvidar ciertas complicidades en el 23-F. Josu Ternera, Ibarreche, Carod Rovira, Rodríguez Zapatero, Juan Luis Cebrián, Carrillo, Alfonso Guerra, Roldán, Mas, De Juana Chaos, Rubalcaba y un largo etcétera, comparten ese sentimiento político mal meditado de aversión incondicional al régimen anterior. Comparten una visión negativa de la historia de España, como señalaba Julián Marías de los socialistas, y positiva del Frente Popular, durante el cual, tampoco debe olvidarse, el grito de “Viva España” llegó a considerarse subversivo. En fin, ni ahora ni antes fueron sinónimos antifranquismo y democratismo, y tiene la mayor importancia disolver también ese equívoco interesado. El antifranquismo ha funcionado, además, como una bula para mentir sin inhibiciones y para conductas en otro caso inadmisibles.

¿Cómo ha sido posible una falsificación tan sistemática, y a menudo tan grotesca, de nuestro pasado? No lo entenderíamos sin tomar en cuenta la inhibición intelectual de la derecha. Esta –al igual que gran parte de la izquierda--, procede del franquismo y, tras cosechar un gran éxito al organizar la transición frente a los partidarios de la ruptura, pasó a eludir la batalla de las ideas, juzgó que a los españoles no les interesaba su historia, sino su bolsillo y “mirar al futuro”. Ideas, o más bien falta de ellas, expuestas recientemente por Rajoy, junto con un entusiasmo oficioso o servil por el idioma inglés. “Mirar al futuro” es una expresión demagógica, una de esas frases biensonantes que no significan nada. Por desgracia o por suerte, el futuro permanece oscuro y las pitonisas fallan más de lo aceptable, aunque cobren caro. Con tal actitud, la derecha ha atacado también a algunos intelectuales independientes que recordaban los hechos y ha reducido la política a niveles pedestres.

Pero, por supuesto, a los españoles nos interesa mucho conocer nuestro pasado, aunque solo fuera por el dicho de Cicerón: “si ignoras lo que ocurrió antes de que nacieras, siempre serás un niño”. Y, por cierto, percibimos un auténtico programa de infantilización de la sociedad, desde el enorme aparato del estado y desde la oposición derechista, como el que profetizaba Tocqueville:“Un poder inmenso y tutelar que se asemejaría a la autoridad paterna si, como ella, tuviera por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero, por el contrario, solo persigue fijarlos irrevocablemente en la infancia”. Pienso ahora en la nena angloparlante de Rajoy. Si la izquierda vive con una visión distorsionada de la historia de España, la derecha, poco lectora, ignora cada vez más el pasado.

Esa mentalidad derechista recuerda, por paradoja, a un marxismo en extremo vulgar, más tosco aún de lo que fue siempre el marxismo español. En plan revolucionario, Rajoy pretende que la gestión económica lo determina todo y que el pasado carece de relevancia actual. Se ha contagiado de la aversión izquierdista-separatista hacia la historia de España y aspira a una ciudadanía sin raíces, futurista, interesada exclusiva o muy preponderantemente en llenarse el bolsillo y aprender inglés. Pero cuando el PP rehúsa clarificar la historia reciente está cavando su propia fosa, pues por un lado deja libre a sus adversarios ese terreno crucial, y por otro demuestra cuánto teme ver confirmadas las horripilantes acusaciones que le hace la izquierda. De nada le sirve al PP afirmar que no existía como partido durante la dictadura, pues sin duda viene del franquismo, sociológica y a menudo personalmente. Así, pues, ¿qué futuro cabe esperar de un partido con un pasado tan negro como el que se le achaca? Es natural que el PP no quiera ni acordarse de él, y no menos natural que sus contrarios se lo recuerden, no vaya a repetir en el futuro sus criminales inclinaciones fascistas. El pasado importa, vaya si importa, incluso más que algún punto de crecimiento económico, aunque no logren entenderlo los expertos del PP, extraños marxistas ultravulgares.

Pero no nos interesa tanto el destino del PP como el de la sociedad española, expuesta nuevamente a ser víctima de sus políticos. La renuncia de la derecha, ya con la UCD, a lo que los marxistas llamaban la lucha ideológica, centrada en amplia medida en la clarificación histórica, ha causado enormes males a la democracia. Consideremos, por ejemplo, el terrorismo de la ETA, auténtico motor de la radicalización separatista, de los odios a España y otras muchas demagogias. El terrorismo, no lo olvidemos, ha tenido aquí durante el siglo XX un papel de mayor relevancia que en cualquier otro país europeo. Él socavó el sistema liberal de la Restauración hasta llevarlo a la crisis, luego convulsionó a la república, y ahora a la democracia. Pues bien, la ETA se ha beneficiado desde la transición de la llamada “solución política”, consistente en negociaciones al margen de la ley, al margen del estado de derecho y con la perspectiva de dar a los pistoleros partes sustanciales de sus exigencias, convirtiendo el asesinato en un modo privilegiado de hacer política. Y este tratamiento privilegiado se debió en gran medida al prestigio de los atentados de la ETA contra el régimen anterior. La gran mayoría de las izquierdas y sus prohombres no habiendo luchado realmente contra Franco o incluso habiendo colaborado con él, arrastraban un sentimiento de reverencia y de inferioridad moral hacia quienes sí habían luchado de verdad: ¡el historial etarra les merecía mucho respeto!

Solo en tiempos de Aznar, y por influencia de Mayor Oreja, empezó el gobierno a obrar conforme a la ley, aplicándola a los asesinos cada vez con menos vacilaciones. La nueva orientación rindió los mejores frutos, reforzó las libertades y sembró la alarma en los partidos dedicados a recoger las consabidas nueces. En un momento dado, el PSOE pareció sumarse a esa línea al proponer y firmar el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, una excelente noticia para toda España. Hoy sabemos que muy pronto los jefes socialistas comenzaron a traicionar lo firmado, hasta transformarlo literalmente en su inverso una vez llegados al poder: un Pacto con los terroristas y los separatistas contra las libertades y la Constitución. Pacto justificado implícitamente en la presunción de que la convivencia establecida en la transición carecería de legitimidad al proceder del franquismo, siendo la legitimidad real la procedente del Frente Popular. Tal inversión, y la involución política correspondiente, resumen la historia de estos últimos años, con sus estatutos enfocados a sustituir la nación española, base de la soberanía, por un conglomerado de pequeñas naciones al gusto de los demagogos regionales, con el acoso al poder judicial, a la Iglesia, a las víctimas del terrorismo, a la libertad de expresión, etc. Y, no en último lugar, con las campañas de adulteración de la historia, campañas nunca abandonadas desde la transición y reforzadas ahora. Esas campañas han creado el ambiente propicio a las demás maniobras involucionistas. La ley que justamente podemos llamar de la adulteración histórica es al mismo tiempo una carga de profundidad contra la monarquía y la democracia actuales, deslegitimadas por su origen. Hoy los partidos frentepopulistas se sienten cerca de la victoria, con un presidente que no reconoce a España como su patria ni la considera nación, y se define como “rojo”, con toda su carga simbólica y política de intención totalitaria.

Estamos ante un problema realmente serio. ¿De dónde nacen estos comportamientos? Echando la vista atrás constatamos que nunca existió aquí una izquierda democrática e identificada con su propio país, y de ahí las convulsiones y desventuras del siglo XX. Bajo la liberal Restauración --régimen con muchos defectos, pero también con grandes virtudes, ante todo sus amplias libertades, una cultura brillante y un progreso económico acumulativo-- las izquierdas practicaron el pistolerismo o lo apoyaron; sabotearon, en combinación o en concomitancia con los separatismos, al sistema que les permitía actuar y agitar libremente; organizaron revueltas y golpes hasta provocar la crisis que desembocó en la dictadura de Primo de Rivera. Las izquierdas solo se moderaron bajo la dictadura, bien colaborando con ella, como el PSOE, bien cejando en sus violencias, como los anarquistas o los separatistas. Pero todas volvieron a radicalizarse durante la república, hasta destruirla en el proceso antes descrito.

Al llegar la transición, los principales partidos de izquierda, el PCE y el PSOE, parecieron civilizarse al renunciar ambos a la doctrina que los había guiado a lo largo de su historia, el marxismo en diversas variantes. El marxismo ha sido, justamente, la ideología más totalitaria del siglo XX, y su abandono implicaba un reconocimiento de sus consecuencias nefastas. Sin embargo ese abandono ni nació ni se acompañó de un análisis en profundidad de la doctrina y de las conductas políticas a que había dado lugar. Fue un cambio dictado por la mera esperanza de acceder al poder, un cambio superficial, sin sustituir los principios anteriores por otros de mediana solvencia intelectual; y los viejos tópicos de la guerra y el franquismo permanecieron.

El PCE, sometido a campañas de denuncia de su pasado desde la derecha y la izquierda, no pudo cosechar los frutos de su prestigio como único partido de oposición permanente al régimen de Franco, y por ello sufrió un declive acelerado. Por el contrario el PSOE, visto como una izquierda más aceptable, recibió ayudas morales, políticas y económicas hasta de la UCD y la extrema derecha alemana, y pudo presentarse como el partido de los “cien años de honradez”, patraña del mismo calibre que la democracia del Frente Popular, pero muy eficaz publicitariamente. Como marxista, el PSOE había sido un partido totalitario y esa idea le había llevado a organizar la insurrección de 1917 o, con plena deliberación, la guerra civil en los años 30, amén de incontables actos terroristas, chekas y expolios, o la supeditación del Frente Popular a Stalin mediante la entrega de las reservas financieras españolas. Pero, al revés de lo ocurrido con el PCE, nadie se preocupó de traer a colación ese pasado sombrío, y mucho menos de analizarlo. Prevaleció, dentro y fuera del partido, la imagen autocomplaciente de los cien años famosos, que afianzó a los socialistas en la opinión pública. Y la vieja legitimación ideológica, ya inaceptable, se trasladó a una legitimación histórica sobre la base de la gigantesca falsificación ya examinada. En consecuencia, el PSOE continúa sin ser un partido democrático, y sí un muy grave peligro para la libertad y la unidad de España, como constatamos a cada paso.

Con ello no niego que haya izquierdistas demócratas. Siempre los ha habido, y su paradigma podría ser Julián Besteiro, posible modelo para una regeneración de la izquierda. Besteiro denunció en su día el tenaz “envenenamiento de la mente de los trabajadores” practicado por los otros líderes del PSOE, Largo Caballero y Prieto, y anunció proféticamente el baño de sangre al final de aquel camino. No obstante, la historia de Besteiro es también la de un fracaso: los otros líderes, mucho menos escrupulosos y mucho menos respetuosos con las reglas del juego, lograron marginarlo. Hoy asistimos a un proceso semejante, de especial incidencia, y no por casualidad, en las Vascongadas, con Gotzone Mora, Redondo Terreros, Rosa Díez y otros. Pocos, por desgracia, para lo que exige la situación, y sin apenas ejemplos en otras regiones, prueba del efecto avasallador de un aparato partidista atento en exclusiva a las ventajas del poder y del dinero público, a manejos “sin ninguna idea alta”, como decía Azaña de sus correligionarios. Y sin embargo, o más bien por eso mismo, es absolutamente urgente la formación de una izquierda democrática e identificada con España y no con fantasmas siniestros y utopías extravagantes. Mientras ello no ocurra, nuestra libre convivencia seguirá en vilo.

Ahora les sugiero considerar qué pasaría si todos abandonásemos la asombrosa pretensión de que el Frente Popular o el antifranquismo representaron la libertad. En tal caso podríamos valorar debidamente el hecho crucial de que el resultado de la guerra civil abrió el período de paz más largo, con diferencia, disfrutado por España en los dos siglos pasados y lo que va de este; una paz en lo esencial muy fructífera, pues ha convertido a España en un país reconciliado, próspero y relativamente potente, y por fin ha asentado una convivencia en libertad mucho más firme que cualquier etapa anterior, abriendo perspectivas excelentes para el porvenir. Consideremos asimismo que casi toda Europa occidental debe su democracia y su prosperidad ante todo a Usa, mientras que nosotros nos las debemos ante todo a nosotros mismos, motivo de satisfacción y confianza. La perfección no existe en los negocios humanos y no vamos a ignorar los rasgos negativos del período, pero los positivos pesan más, mucho más, y el balance difícilmente podría ser más favorable.

Y, por el contrario, la persistencia de aquellos mitos infundados nos lleva a mirar con pesadumbre nuestros logros, favorece las utopías baratas y las tendencias disgregadoras y contrarias a las libertades, fomenta entre nosotros conflictos innecesarios que nos hacen perder absurdamente nuestras energías, nos debilitan en todos los sentidos y ensombrecen nuestro porvenir. Los períodos de crecimiento acumulativo de nuestra sociedad se han visto rotos en varias ocasiones por tales fenómenos, y sería una locura despreciar la experiencia para repetir los errores. El falseamiento del ayer envenena el hoy y el mañana, sin duda alguna, y un pueblo que olvida el pasado o lo distorsiona, se expone a repetir lo peor de él, en palabras de Santayana, a caer “en una segunda infancia muy próxima a la imbecilidad senil”, como expresó Menéndez Pelayo.